Para la Sanidad Pública no somos todos iguales: El caso de Juan Carlos Pérez

Una vez más las redes sociales e internet demuestran cómo la unión de miles de usuarios y la presión social pueden conseguir que un caso como el de Juan Carlos salga a luz y se denuncien las irregularidades que cientos de personas en riesgo de exclusión viven en nuestros hospitales españoles.

Vamos a mostrar el caso de Juan Carlos Pérez, una persona sin techo que se ha visto desatendida de forma discriminada en el área de urgencias de un conocido centro hospitalario de Sevilla y cómo gracias a las redes sociales finalmente pudo ser trasladado a un hospital concertado.

1. El caso de Juan Carlos Pérez

Juan Carlos Pérez Fuillerat tiene 47 años, lleva más de diez años viviendo en la calle y sufre varias enfermedades crónicas por las que nunca ha recibido tratamiento. El pasado 21 de junio activistas de la Plataforma Ciudadana por la Democracia y Transparencia (CDT) encontraron a Juan Carlos en la calle en estado grave y le acompañaron al Hospital Universitario Virgen de Macarena de Sevilla donde se le negó el ingreso y tratamiento por su condición de “sin techo” y por la falta de tarjeta sanitaria.

¿Puede la sanidad pública negarse a tratar a una persona porque no tenga un techo donde vivir?

Según relata Lagarder Danciu, activista de la plataforma CDT y quien acompañó personalmente a Juan Carlos al Hospital, el médico que les atendió sobre las dos de la madrugada les invitó a recurrir a los servicios de Cáritas o Cruz Roja sin ni siquiera hacer una valoración del estado del paciente, y según les argumentó, no podía asegurarle un tratamiento por encontrarse viviendo en la calle.

El doctor Alfonso Romera y autor del blog Marea Pública señala que el profesional médico tiene la facultad de decidir o no el ingreso del paciente de forma discrecional:

“Los criterios para dar una cama hospitalaria a un paciente, se hacen desde el área de urgencias y a pesar de los protocolos específicos, la orden de ingreso puede ser aleatoria.”

“Aquellos pacientes que por sus circunstancias trágicas, han quedado desconectados de los circuitos primarios de la asistencia, plantean una mayor dificultad al personal de las urgencias”

Así ha sucedido con Juan Carlos, el cual, tras varias horas de espera se le realizó una exploración para posteriormente derivarlo al albergue municipal donde al parecer también se le denegó la entrada.

medico
El Doctor Alfonso Romera junto a Juan Carlos Pérez en una visita al Hospital San Juan de Dios en la que, además, le proporcionó medicación.

Además el doctor nos cuenta la situación actual en los centros hospitalarios:

“Desde dentro, vivimos los recortes, las impúdicas externalizaciones y privatizaciones en Andalucía, auspiciadas por los gobiernos del PSOE e IU, la dudosa eficiencia de las Unidades de Gestión Clínica, el absurdo de unas fusiones hospitalarias, las vergonzosas puertas giratorias de los gestores del SAS. Todo ello ha deteriorado las áreas más sensibles del Sistema Público de Salud…las urgencias las cuales han reducido su personal,y sus espacios.”

Dos días después, Juan Carlos acudía nuevamente a urgencias del Hospital Universitario Virgen de Macarena de Sevilla en estado grave y acompañado de Lagarder Danciu, quien a partir de ese momento inicia un llamamiento y varias protestas a través de las redes sociales.

Gracias a la presión se consiguió, de manera provisional, que se le asignara una cama en la segunda planta de crónicos del Hospital San Juan de Dios (hospital concertado de la Junta de Andalucía) donde según el propio Juan Carlos no ha recibido hasta el momento ningún tratamiento para sus enfermedades (VIH, Epilepsia, Hepatitis C y Psoriasis avanzada).

llamada redes sociales
Post publicado el 24 de Julio de 2015 a través de la red social Facebook.

Muchas han sido las personas que han apoyado la lucha de Juan Carlos por una asistencia sanitaria digna y en condiciones de igualdad. El doctor Alfonso Romera es un ejemplo de ello, quien personalmente aportó a Juan Carlos algunos de los medicamentos que el hospital no le proporcionó previamente.

Danciu y Romera luchan a día de hoy para que Juan Carlos, el cual será dado de alta en el Hospital San Juan de Dios en cuestión de horas, pueda recibir el tratamiento adecuado en una casa de acogida.

Además, el Doctor Romera, afirma que la respuesta que da la ciudad al convaleciente sin techo es nula:

Ninguna de las cincuenta iniciativas sociales de la ciudad de Sevilla es capaz de dar respuesta a este problema. Todas son de “alta exigencia”, es decir, exigen más o menos requisitos, en función de la cartera de servicios que ofrecen. A los alcohólicos y drogodependientes enfermos mentales, la ciudad solo les ofrecerá un plato de comida, tal vez la pernoctación, pero ninguno una estancia donde poder pasar la convalecencia. Ahí estamos. Sin respuesta. Ni entidades religiosas, ni laicas. De las de ánimo de lucro ni hablamos.”

Por otro lado, Lagarder se muestra indignado cuando se habla de sanidad pública en condiciones de igualdad, y hace alusión a la Presidenta andaluza Susana Díaz, que al parecer no se le está dando ni mucho menos el mismo trato que a Juan Carlos:

susana diaz
Tweet de Lagarder poniendo de manifiesto la falta de condiciones de igualdad entre españoles.

2. Asesoramiento

¿Cuáles son nuestros derechos?

No debemos olvidar en primer lugar, que a pesar de la numerosa normativa existente en nuestro país en materia de sanidad, en diciembre del 2009 entró en vigor la Carta de los derechos fundamentales de la Unión Europea, que protege la dignidad de la persona y señala además que es inviolable. España es un estado miembro y por lo tanto deberá garantizarnos siempre este derecho.

La normativa vigente en materia de sanidad así nos lo señala:

  1. Los grupos de personas en situación de riesgo tienen derecho a programas sanitarios especiales y con preferencia al igual que los niños, ancianos, enfermos mentales y personas aquejadas de enfermedades crónicas.(Ley 2/1998 de sanidad andaluza).
  2. Las administraciones públicas sanitarias deberán garantizar además el respeto a la personalidad y dignidad humana y por ello no podrá nadie ser discriminado ( Ley 14/1986 General de Sanidad).
  3. Todos tenemos el derecho de obtener los medicamentos que sean necesarios para restablecer nuestra salud (Ley 14/1986 General de Sanidad).
  4. Las Administraciones públicas tienen la obligación de garantizar siempre la asistencia sanitaria en los casos de pérdida de salud y además deberán realizar todas las actuaciones que sean necesarias para la reinserción social del paciente (Ley 14/1986 General de Sanidad).
  5. La ley considera una infracción grave el impedir o dificultar cualquiera de los derechos que se nos reconocen respecto a los servicios sanitarios públicos o privados. (Ley 14/1986 General de Sanidad).

Además, hay que destacar, que la normativa que regula las profesiones sanitarias señala los principios básicos bajo los cuáles deben actuar todos los profesionales que nos atienden en un centro de salud, ya sea de atención primaria o un hospital. Basándonos en estos principios, todos los profesionales tienen el deber de respetar la dignidad y la personalidad de todas las personas que estén a su cuidado, y de no ser así, tenemos la facultad y el derecho a reclamarlos.

La responsabilidad de los profesionales sanitarios

En cuanto a su responsabilidad, destacar que los médicos responderán siempre que no hayan puesto a disposición del paciente todos los medios existentes y que estén a su alcance para efectuar un diagnóstico correcto, tratamiento y curación del mismo.

Además deberán actuar siempre con la prudencia y diligencia que se les exige.

Según el Tribunal Supremo, el médico debe proporcionar al paciente todos los cuidados necesarios que requiera.

En defensa de nuestros derechos

Todos los ciudadanos que se hayan visto sometidos a daños y perjuicios debidos a un mal servicio sanitario, ya sea público o privado, a la falta de profesionalidad, tienen la posibilidad de reclamarlo o denunciarlo según el caso concreto a través de dos vías posibles:

  1. Vía Administrativa
  2. Vía judicial

Si el afectado considera que debe iniciar los trámites para poner en conocimiento una negligencia médica, un mal servicio o un resultado no previsto, es conveniente que se ponga en contacto primeramente con un abogado experto en la materia o con alguna asociación defensora de pacientes que existen actualmente para que puedan guiarle correctamente en todo el procedimiento.

¿Qué hacer si vas a un centro médico público y ante síntomas evidentes de la necesidad de atención médica te la niegan o te la prestan de modo deficiente?

Según la abogada Mercedes Aguilera Vilalta (aguileravilalta@icab.cat) la opción que tenemos es reclamar tal y como apuntábamos anteriormente.

En cuanto a las posibilidades de hacerlo destaca que existe la Inspección Médica ante la que puedes formular una queja por la atención recibida y recomienda siempre acudir a un abogado especializado en negligencias médicas que valore el caso y ver cómo nos resarcimos económicamente del daño que nos han causado.

Negar la asistencia médica a una persona y poner así en grave riesgo su vida es un delito:

  1. Si el caso tiene lugar en un centro sanitario público hay que acudir a la vía penal o a la económico–administrativa, siendo esta última vía más lenta y costosa, pues persigue la responsabilidad económica de la Administración Pública.
  2. Si ha sido en un centro privado las opciones se plantearan según el caso:
  • Si estamos delante de unas lesiones graves o un fallecimiento, podemos ir a la vía penal.
  • Si es un tema leve, bastaría la vía civil que es más lenta.

En ambos casos, además de demandar/denunciar al profesional médico habrá que ir también contra el centro sanitario u hospital para que responda si el médico no lo hiciera.

La abogada Mercedes Aguilera Vilalta señala finalmente, y a modo de reflexión, que el Sistema Nacional de Salud ya no es universal desde el Decreto Ley 16/2012 y ahora para tener derecho a la sanidad pública has de estar asegurado o ser beneficiario.

Finalmente nos preguntamos, ¿qué es lo que hubiera sucedido si en lugar de acudir una persona “sin techo” en esas condiciones, lo hubiera hecho cualquier otra persona?¿se nos hubiera tratado de la misma forma?

Nosotros creemos que la respuesta es no.

Juan Carlos Pérez Fuillerat junto con el activista Lagarder Danciu en el área de urgencias del Hospital Virgen de Macarena el pasado 21 de julio.

 

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